Reconocer que las acciones se relacionan con las emociones y que puedo aprender a manejar mis emociones para no hacer daño a otras personas.
Expresar mis sentimientos y emociones mediante distintas formas y lenguajes (gestos, palabras, pintura, teatro, juegos, etc).
Reconocer las emociones básicas (alegría, tristeza, rabia, temor) en mí y en las otras personas.
Comprender que todos los niños y niñas tenemos derecho a recibir buen trato, cuidado y amor.
Comprender la importancia de valores básicos de la convivencia ciudadana como la solidaridad, el cuidado, el buen trato y el respeto por mí mismo y por los demás, y los practico en mi contexto cercano (hogar, salón de clase, recreo, etc.).